AL VIEJO
Somos caminantes
de las entrañas de la vida.
En el polvo de la tierra,
de los caminos,
anduve unos momentos
con mis ojos contemplando
la huella del tiempo
y el momento de ser
olvidado
por la humanidad,
por tu propia sangre.
Sus cansados ojos
contemplaban
en su rostro
los surcos de la
vida.
Las mejillas
se marchitan,
con las arrugas
de la piel
marcadas
por los años vividos.
Las horas se vuelven
Interminables.
!Y cuando menos esperas
te dejan en un rincón
con tu vejez.
Un simple viejo olvidado.
¡No dejes de sentir
la vida anciano!
©Julian Mestre 5 de febrero de 2009
Manos de anciano. Fuente de imagen: Internet
3 comentarios:
Precioso homenaje al tramo final de nuestras vidas, el poema es precioso, la imagen lo dice todo.
Un beso
Gracias Clematide con todo mi profundo corazón.¡¡¡GRACIAS!!!
Un abrazo.
Julián
Trabajo ayudando a las personas mayores y lo describes perfectamente,estan increiblementes solos,ayudados por gente anónima como yo y olvidados por su familia
Gracias
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