
UNA MANO QUE AYUDE
Digo lo que mi alma
siente en sus
profundidades.
Y lo que siento
con mi pensamiento.
Yo soy deficiente
existo en una parte,
en un lugar de la
tierra del mundo.
Como cualquier
ser humano
deficiente, discapacitado.
Recuerda al ser
humano deficiente,
a los discapacitados
que existen y viven
en la tierra olvidada
del mundo.
Ellos, si,
ellos esperan
a aquella mano o manos
que les empujen.
Quiero tener
la esperanza
de la bondad
del mundo.
hacia ellos.
Hacia los discapacitados
Y hacia sus vidas.
Este poema
con profundo sentimiento
es para que no sean olvidados.
Para sentirlos cada
segundo en nuestra
vida.
Para que no sean ignorados
de la existencia,
de la vida.
©Julián Mestre 16 del julio del 2010
Imagen: Anochecer ©CRignes2008